
Cuando muere alguien importante, no siempre llega el llanto.
A veces no llega nada.
Ni tristeza.
Ni lágrimas.
Ni rabia.
Solo silencio por dentro.
Y entonces aparece el pensamiento:
“¿Qué me pasa? ¿Por qué no siento nada? ¿Será que no le quería tanto?”
👉 No.
Lo más probable es que estés en shock.
Y el shock no es falta de amor.
Es protección biológica.
Tu sistema nervioso acaba de recibir un impacto emocional enorme.
Si sintieras todo de golpe, colapsarías.
Así que el cuerpo hace algo muy inteligente:
anestesia temporal.
Desconecta para que puedas seguir funcionando.
Por eso muchas personas en los primeros días:
- hacen trámites como robots
- organizan el funeral con frialdad
- hablan “normal”
- incluso hacen bromas
- y no lloran
No es dureza.
Es supervivencia.
Lo que casi nadie te explica
El duelo no empieza con tristeza.
Muchas veces empieza con congelación.
Estado de “piloto automático”.
Tiempo raro.
Sensación de irrealidad.
Como si esto no estuviera pasando de verdad.
Y forzarte a “sentir más” en ese momento suele empeorar todo.
El shock no se rompe empujando.
Se disuelve cuando el cuerpo se siente seguro.
Cómo acompañarte si estás en shock
No intentes analizar tu vida ni sacar grandes conclusiones.
Ahora no es momento mental. Es fisiológico.
Prioriza cosas simples:
✔ Dormir lo que puedas
✔ Comer aunque no tengas hambre
✔ Beber agua
✔ Caminar despacio
✔ Respiraciones largas (exhalar más largo que inhalar)
✔ Contacto físico suave (ducha caliente, manta, abrazo)
Y algo importante:
👉 No te obligues a llorar ni a “procesar”.
Tu sistema se abrirá solo cuando esté listo.
Cómo acompañar
Aquí solemos equivocarnos mucho.
Frases como:
❌ “tienes que desahogarte”
❌ “llora, no te lo guardes”
❌ “sé fuerte”
No ayudan. Porque el shock no es decisión consciente.
Mejor haz lo siguiente:
✔ presencia silenciosa
✔ ayuda práctica (comida, gestiones, casa)
✔ preguntas simples (“¿qué necesitas ahora?”)
✔ contacto humano cálido
✔ respetar sus tiempos
A veces el mejor acompañamiento no es hablar.
Es estar.
El cuerpo entiende la seguridad más que las palabras.
Si no estás sintiendo nada tras la pérdida…
no te preocupes.
El dolor no ha desaparecido.
Solo está esperando el momento seguro para salir.
Y eso también es una forma de amor hacia ti.
Si este mensaje te ayudó, guárdalo para los días difíciles o compártelo con alguien que esté pasando por una pérdida.
Y si acompañas procesos de duelo, escribe “DUEL0” en comentarios y te envío más recursos prácticos para sostener estas primeras fases.

Deja una respuesta